Tanto Artista. Tan Poco Talento.

26 06 2008

Me entero por La Tercera, que la ATN, Sociedad de Autores Nacionales de Cine, Teatro y Audiovisuales ha estado en conversaciones con la ANATEL, Asociación Nacional de Televisión, en cuanto a mejorar las condiciones del gremio de los guionistas chilenos. Según precisa la información, incluso se ha planteado la opción de una huelga, tipo la de la WGA, que hace unos meses tuvo parada la totalidad de la producción de Cine y Televisión de los Estados Unidos del Norte más allá de México y más acá de Canadá.

Creo que la opción de la huelga es algo que deberían considerar seriamente, pero desde el lado de la ANATEL, o más aún, desde el lado de los que pagan por muchos de estos guiones, porque con la calidad del trabajo que hacen (al menos para el cine y la tele), los más perjudicados al final son, por desgracia, los espectadores. Quizás hasta una huelga del público sería una buena opción, quien sabe.

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Uno?. Son Cientos!!.

18 01 2008

Salieron las nominaciones a los premios Altazor 2007. Y como estos premios entregan distinciones en una lista variopinta como pocas, es que procederé a mencionar los que competen al cine. Porque si quieren ver nominaciones de teatro o recetas de cocina, éste no es el lugar. Claramente.

Me alegra ver que entre los nominados a mejor director, figure Cristóbal Valderrama con su ópera prima “Malta con Huevo“. Me alegra porque es un director joven, que se arriesgó en un género que no es común ver en el cine chileno, y porque a final de cuentas, ya el solo hecho de ser nominado debe ser para él un buen estímulo para seguir haciendo cosas.

Pero así como hay buenas noticias, me sorprendo con otras que me dejan con un raro sabor de boca. Y hablo en rigor de las nominaciones de Daniel Alcaíno y Daniel Muñoz como mejores actores por sus interpretaciones en “Radio Corazón“. Ya hemos hablado de sobra del cine nacional aquí mismo y en el podcast, y por lo mismo podría resultar un ejercicio majadero pasar de nuevo por este asunto, pero es necesario comentar que en un área que no dijo mucho el pasado 2007 en términos de buenas películas, sean dos actores que participan en un corto dentro de un largo, los que se lleven tamañas nominaciones. En lo personal, debo decir que no merecían la nominación, simplemente porque no muestran un desarrollo de personaje, un mundo, una visión, que les haga merecedores de una distinción a “Mejor Actor”. Así de simple. Cuál fue el criterio de selección, los méritos, los puntos que se usaron para llegar a esa conclusión?. Creo que habría sido mucho más honesto dejar esos espacios desiertos, porque así se estaría dando una señal de que lo que se hace en el país no está bien. Que puede (y debe) mejorar sustantivamente para que el ejercicio de nominar no termine siendo un trámite netamente político. Que de una vez por todas los “pares” que nominan, apliquen un criterio técnico, porque el paso siguiente es que los Altazor se desvirtúen aún más, y terminen siendo una especie de APES II. Unos premios que de tan chaqueteros que son, terminaron seriamente desprestigiados.

Bien, pero mal. Muy mal. Esto da para confirmar que en la autopista, el auto que viene en contra no es uno, son miles.





Mirageman

16 01 2008

A continuación pueden ver el momento exacto en que el superheroe Mirageman
frustra un robo. Impactante!

Ya quiero ver esta película.





Festival De Cine UC: Cine En Progreso

14 01 2008

Adelanto a los Estrenos Chilenos 2008

En el marco de la trigésimo segunda versión del Festival de Cine UC, se presenta CINE EN PROGRESO, una mirada a lo mejor de los futuros estrenos nacionales, comentado por sus propios protagonistas.

– Martes 15: Solos / Dir: Jorge Olguín
– Miércoles 16: All Inclusive / Dir: Rodrigo Ortúzar
– Jueves 17: Las Niñas / Dir: Rodrigo Marín
– Viernes 18: Noticias / Dir: Bettina Perut e Iván Osnovikoff

Del 15 al 18 de enero
19:00 horas
Microcine, tercer piso Facultad de Comunicaciones, Casa Central UC, Alameda 340
ENTRADA LIBERADA





De Títulos Errados y Cosas Al Revés

11 01 2008

left

Arthur Penn es un director conocido por haber dirigido en 1967 Bonnie And Clyde, protagonizada por Warren Beatty y Faye Dunaway. Otro de sus títulos emblemáticos es Four Friends, que nos cuenta la historia de 4 amigos y sus derroteros hasta hacerse adultos.

En 1958 dirigió The Left Handed Gun, con Paul Newman interpretando al mítico pistolero Billy The Kid. La película no es muy buena. No me gusta mucho lo que Newman hace en ella. Es decir, es Newman y él siempre está bien, pero en verdad ésta no es su mejor película. Tampoco es la mejor de Arthur Penn.
Pero no quiero hablar de Penn, ni de Newman, ni de nada de lo que he dicho hasta ahora. Esto lo ocupo sólo para hacer un alcance.

El título The Left Handed Gun hace referencia a que Billy The Kid era Zurdo. O eso se pensaba.
El año 1986 apareció el “positivo” del “Tintype” o “Ferrotipo” utlizado para inmortalizar a Billy, y resultó que lo que se había creído hasta el momento estaba errado. Vale decir, siempre se había visto a Billy The Kid en una fotografía que era en verdad un negativo y en ella se le podía ver con la pistolera al lado izquierdo y con un rifle en la mano derecha. Pero al ser un negativo todo se veía al revés, por lo que Billy El Niño no era zurdo, era diestro. Por ende, obvio, el título partía de una premisa errada. Y cuando me di cuenta de eso, me di cuenta de que el título de la película “Chile Puede” también está errado. Pero en este caso, no por un error histórico. Es por un error más simple. Es tan, pero tan malo el guión, que Chile así simplemente no puede.

gringous
Gringos en el “Pentagonou”

Esta película nos cuenta la historia del primer astronauta chileno y su puesta en el espacio y los problemas para bajarlo. Claro, todo “muy a la chilena”. El protagónico lo tiene Boris Quercia, nuevamente en su intento de ser el “Cantinflas nacional”. Un tipo que no mata una mosca, que es bueno como el pan, que ama con pasión. Que nunca jamás evoluciona un ápice. Su novia es Javiera Contador, que tiene tan poco personaje que no vale la pena hablar de ella. Anda por ahí, además, un reportero del tipo “hago lo que sea por una noticia”, lo interpreta Alvaro Rudolphy y es el que mejor está dentro de esta debacle. El jefe de misión e ideólogo de toda esta puesta en orbita es Willy Semler, quien poco puede hacer con el material que tiene para trabajar. Se suman al elenco el argentino Hugo Arana, como mano derecha de Semler y Bélgica Castro trasvestida como experto espacial ruso. Todo esto lo dirige uno de nuestros más premiados directores nacionales, Ricardo Larraín, quien luego de iniciar su carrera con La Frontera, no ha dado pie con bola.

Se ha dicho mucho que la película tiene excelentes efectos especiales. Sí, es cierto, están bastante buenos, pero estaremos de acuerdo también que una película con buenos efectos especiales no hacen una buena película. Si fuera así, que le den todos los premios a la mejor película a Transformers.

El gran problema de este film es que no tiene una historia buena, con gags que funcionen, que satiricen de manera inteligente. Es una comedia sin gracia. ¿No se hacen asesorías de guión en Chile? Y no digo que la haga otro chileno, lo que digo es mandar el guión afuera y que se haga revisar. Porque la idea inicial de Chile Puede no es mala y podría haber sido una buena ventana para mostrar lo mal y mediocre que funcionan muchas cosas en Chile. Claro, podríamos ser pesados y decir que la película es tan mala y mediocre que sí funciona en ese sentido, pero no diremos algo así.

Cuando me aburría en la sala (y me aburrí muchísimo), recordé una buena sátira. Doctor Insólito.

Kubrick no es santo de mi devoción (sé, eso sí, que es infinitamente mejor que muchos), pero esa es la película que más me gusta de él. Es tan inteligente en lo que plantea, tan bueno los diálogos y las situaciones son creíbles y bien actuadas. Peter Sellers está genial en su triple interpretación, George C Scott notable como el militar que quiere atacar y luego preguntar y Sterling Hayden fabuloso como el General Jack D. Ripper (hasta el nombre del que deja la mayor debacle mundial está bien pensado!!!). Me pregunto lo que hubiera tenido que hacer Hayden si su rol hubiera sido dirigido por un compatriota. Hubiera hecho, literalmente el LOCO. Sin sutilezas de ningún tipo.
¿Por qué diablos acá se tiene que sobreactuar todo? ¿Se cree que una buena comedia es sobreactuación? Y todo caricaturizado mal.
Por qué los gringos deben ser, primero, tan imbéciles (lo son, pero no tanto). Segundo, se supone que debe ser gracioso que hablen “todou asi a lou gringou? Y esos dos primates de marines que mandan, por favor!!!!! ¿Son chistosos en teoría? ¿En serio que me tengo que reír con ellos? ¿Alguien me puede explicar el por qué deben ser todos retardados?

Dónde quedó lo que toda sátira debe tener. Ironía, agudeza en las observaciones, mordacidad. Todo aquí es plano, el chiste fácil, el primero que se le ocurre a alguien. Es como si se hubiera filmado el primer borrador del guión. Lo que salió a la primera sentada frente al computador. Así nunca se va a llegar a tener un buen producto. La comedia es un género cabrón, que necesita trabajo, cuidado, inteligencia. Siempre he creído que es de los géneros más dificiles de llevar. No se puede pretender lograr algo bueno de manera fácil o tomado a la ligera. Quizás una vez te puede salir, pero dos o tres veces, no lo creo.

Para terminar, otro alcance con el título. Chile Puede. ¿En serio? Es el argentino al que se le ocurre llamar al ruso. Y es el ruso el que habla con el otro astronauta ruso en orbita (personaje copiado textual de Armageddon) para que empuje (!) el transbordador y así salvar al idiota del chileno que anda allá arriba.
O sea, ni siquiera un poco de inteligencia en la resolución. Todo, hasta el final, a la rápida.
Chile, por ningún lado pudo.

Y todo esto se me vino a la cabeza por culpa de una foto vista al revés durante décadas.





Descendents

7 01 2008

Existe una película de Neil Marshall que se llama The Descent. No confundir.

Descendent es la nueva película del director chileno Jorge Olguín. Filmada en muy pocos días, con plata gringa (de ahí el título en ingles), en video y con niños, nos cuenta la historia de unos cabros chicos que anda revolviéndolas en un mundo post apocalíptico y con zombies. O algo así.

Espero que este film resulte mejor que las dos experiencias previas y atroces de Olguin. Angel Negro y Sangre Eterna, que son de lo peor realizado en suelo nacional. Y sí, es cine con poco presupuesto y todo, pero para escribir una historia necesitas lapiz y papel, no plata.

Como dato extra, Olguin se encuentra filmando en este momento, Caleuche, El Llamado del Mar. Ha sido una filmación larga. Aquí el link a la miscelanea página web de esa producción.

El trailer de “Descendents” o “Solos”, que sería el nombre que tendría en español, aquí abajo. No dice mucho, pero se ve bastante bien.





EXCLUSIVA de “Una Vida Crítica”

5 01 2008
vida

Tengo una exclusiva. AL FIN!!
Me acabo de hacer con parte del prólogo del libro “Una Vida Crítica: 40 años de Cinefilia“, del cual hablé hace unos días. En él, Don Héctor Soto contesta algunas preguntas sobre su pasión por el cine y nos muestra un poco de su mirada al cine chileno.
Nada más que decir.
Disfruten.

Usted dice que el cine es una de las pocas artes donde uno puede mirar o detenerse.
-Desconfío de un cine que no sepa mirar o que no sepa observar con detenimiento y fascinación. Desconfío de las películas que abusan del montaje. Desconfío de las películas “pichicateadas”. Entre las grandes críticas que le hago al cine chileno está el que los cineastas a menudo hablen de mundos que apenas dominan o conocen. Hacer una película no es ir de picnic a zonas pintorescas, por decirlo así. Incluso una cinta como Promedio rojo, que es indefendible bajo muchos conceptos, tiene pasajes que se salvan porque ahí hay un director que sabe de lo que está hablando. Hubo un tiempo en que nos llenamos de películas-lumpen. Y que reprodujeron puntualmente la idea de quienes, ustedes o yo, que no lo conocemos, tenemos del lumpen. Antes, Paraíso B y Los debutantes nos habían llevado al submundo del delito, de las drogas y los cabarets y lo presentaron tal como yo, que no los conozco, supongo que son. Reconozco, sí, que aun en estas realizaciones hay un esfuerzo de conexión con otras realidades. Me pregunto con qué quiere conectar una película como Fiestapatria si no es con un metaforón que se le ocurrió a su autor seguramente en una noche afiebrada.

Usted ha sido más bien pesimista en sus escritos sobre cine chileno. Da la impresión que no lo ha pasado bien.
-Pensé que había aprendido a disimularlo.

-¿Es más difícil criticar un filme chileno que uno argentino?
-Por cierto. Es fácil tener libertad interior para juzgar una película extranjera. Cuando es chilena, es muy posible que conozcas a quienes la hicieron y la red está muy cerca. Obviamente hay que partir de la buena fe. Nadie hace una mala película porque quiere. Por otro lado, es tanto, tanto el esfuerzo que hay detrás del cine nacional que este factor también debe ser parte de la ecuación. Pero nada de esto justifica eludir el juicio ni tampoco mentir.

Cuando usted piensa en cine, ¿Chile no aparece…?
-En verdad, no, no está en el mapa. Pero ciertamente tuve un enganche mayor con nuestro cine a fines de los 60 y comienzos de los 70

Debe haber sido un terremoto para ustedes Valparaíso, mi amor.
-También lo fue Largo viaje, El chacal, Valparaíso mi amor y, sobre todo, Tres tristes tigres, cuando Raúl Ruiz hacía un cine visceral todavía libre de veleidades parisinas y mucho antes que me llenara de vergüenza y horror con experimentos como La recta provincia. Creo que búsquedas, intensidades y logros como los de esos años no volvieron a verse el cine chileno nunca más. Ahora bien, no me gustaría ser extremo porque en su momento me entusiasmaron, por distintas razones, títulos como La frontera, Johnny cien pesos, Taxi para tres o Mi mejor enemigo.

-¿Los vio como expresiones de una misma corriente o tradición?
-No, correspondieron a momentos distintos. Pero de alguna manera eran parte, por decirlo así, del diálogo cinematográfico universal. Sé que es un tanto jabonoso lo que estoy diciendo, pero esta sensación se tiene pocas veces en nuestro cine. Para hacer cine creo que te debiera gustar un poco el medio y creo que antes de empuñar la cámara deberías reconocerte en alguna tradición cinematográfica. Veo al cine chileno muy independizado del cine contemporáneo. Nuestros cineastas ven poco y se les nota. Dicen que no quieren contaminarse y, así las cosas, todo se complica. A estas alturas, ¿se puede escribir una novela sin haber leído jamás a los clásicos ni tampoco a los modernos? Tengo serias dudas.